More Website Templates @ TemplateMonster.com - May 13, 2013!

 

 

Otros articulos...

hig  

Desde que hace unos años, las bebidas energéticas se pusieron de moda, su consumo no ha dejado de crecer. Al contrario de lo que da a entender esta denominación, estas bebidas no aportan una dosis de energía extra sino una gran cantidad de cafeína.
Pero su uso no está exento de peligro: pueden provocar alteraciones en el corazón, además de perjudicar seriamente la salud, sobre todo si se combinan con alcohol. A pesar de las recomendaciones de los expertos, su consumo está muy extendido entre la población adulta y juvenil, incluso, en los menores de 10 años.

Las bebidas energéticas son refrescos que contienen un combinado de diversas sustancias entre las que destacan la cafeína, los aminoácidos (como la taurina), carbohidratos (como glucoronolactona, un derivado de la glucosa), vitaminas y, a veces, extractos de plantas medicinales, como el ginseng o el guaraná. Es importante diferenciarlas de las bebidas para deportistas, diseñadas para la recuperación de sales minerales después de una actividad física intensa. Una lata de bebida energética o "energetic drink" contiene una dosis de cafeína que equivaldría, aproximadamente, a la de cuatro tazas de café filtrado, o a la que aportan dos expresos, a la de casi cuatro latas de cola o, según el Comité de Toxicología del Reino Unido, a seis tazas de té: alrededor de 300 mg.

Bebidas energéticas: efectos sobre el corazón

Un reciente estudio realizado por expertos de la Universidad de Bonn (Alemania), publicado en la revista de la Radiological Society of North America, señala que las bebidas energéticas con cafeína y taurina tienen, a corto plazo, un impacto significativo en la contractibilidad del corazón. La investigación se llevó a cabo 18 voluntarios sanos a quienes se les hizo una resonancia magnética cardiaca antes y una hora después de consumir un refresco con taurina (400 mg por cada 100 ml) y cafeína (32 mg por 100 ml). Aunque no encontraron diferencias significativas en la frecuencia cardíaca, la presión arterial o la cantidad de sangre expulsada por el ventrículo izquierdo, y a la espera de que se arrojen nuevas evidencias, los especialistas aconsejan a las personas con trastornos cardíacos que eviten su consumo, ya que los cambios en la contractilidad podrían desencadenar arritmias.

Bebida energética con alcohol, aumenta el peligro

En adultos sanos, se considera un consumo moderado entre los 100 mg y 300 mg de cafeína al día (cifra que supera una lata de la mayoría de las bebidas energéticas) y las dosis máximas recomendadas alrededor de 400 gramos. En principio, los especialistas están de acuerdo que, en personas adultas, la ingesta relativamente importante de cafeína de manera puntual no supondría ningún problema, sino se asocia a otras sustancias como el alcohol. De hecho, este es uno de los mayores peligros de estas bebidas cuando se mezclan con alcohol, un combinado sobre todo entre la población joven.
La asociación bebidas energéticas y alcohol puede provocar efectos indeseables como alteraciones cardiovasculares, como taquicardia, palpitaciones o aumento de la presión arterial, insomnio, nerviosismo y falta de coordinación motora. A ello se le suma la falsa idea de que repara los efectos del alcohol cuando, en realidad, solo compensa las funciones intelectuales, pero no la coordinación motora. Solo oculta la embriaguez. Esta ilusoria sensación de control puede producir que quienes hayan bebido, opten por conducir creyendo que están en condiciones de hacerlo, con el peligro que supone.
No hay que olvidar que este binomio está detrás de muchos de los accidentes de tráfico, como colisiones y atropellos. Por este motivo, hay que ser muy moderado, ya no solo en la cantidad de alcohol ingerido, sino en el tipo de combinado consumido.

Las recomendaciones de los expertos

Según un informe elaborado por el Comité Científico Asesor de Seguridad Alimentaria, se recomienda:

  • - No mezclar estas bebidas con alcohol.
  • - Embarazadas y mujeres lactantes, niños, personas sensibles a la cafeína, con trastornos cardiovasculares o neurológicos deberían abstenerse de consumirlas.
  • - No utilizarlas para reponer los líquidos perdidos en la actividad física intensa: la cafeína tiene efectos diuréticos y aumenta el riesgo de deshidratación. En estos casos hay que beber agua o bebidas diseñadas para ello.

 

neuro
 


Suscríbete

Únete a nuestra lista de contactos y obtendrás noticias, consejos de salud,
novedades, invitación a eventos y ofertas exclusivas.

Se ha unido a nuestra lista de contactos!